Fumar representa uno de los factores de riesgo más importantes para la salud de la población. De hecho, es una de las principales causas de muerte prematura y… ¡Evitable! Las cifras hablan por sí solas, más de 4 millones de personas mueren al año a causa del tabaco en el mundo.

Este hecho no es anecdótico, sino a causa del contenido del tabaco, altamente cancerígeno. A día de hoy, seguimos sin conocer al 100% todos los componentes que lleva cada cigarrillo, pero podemos enumerar algunos de ellos, de los que se conoce su presencia:

  • Nicotina: Al inhalar el humo del tabaco, en aproximadamente 10 segundos, la nicotina llega al cerebro produciendo un efecto placentero. Debido a esto, cuando un fumador deja de fumar, aparece el síndrome de abstinencia. Por ello,  la nicotina es la responsable de la adicción y el mantenimiento del hábito tabáquico. La nicotina provoca un incremento de la presión arterial, de la frecuencia cardiaca, entre otras.
  • Monóxido de carbono: es un gas muy venenoso que se produce por la combustión del tabaco. Este gas desplaza al oxígeno y hace que la sangre de las personas fumadoras esté menos oxigenada.
  • Sustancias irritantes: son las responsables de las patologías respiratorias que se engloban bajo el término de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). Estas sustancias provocan la alteración y posterior muerte de las células ciliadas de los bronquios, dificultando la expulsión de moco y agentes nocivos, provocando: tos crónica irritativa, disminución de la capacidad pulmonar, insuficiencia respiratoria…
  • Agentes cancerígenos: (policarburos aromáticos, amibas, nitrosaminas, etc) que son los responsables de los tumores en distintas localizaciones (pulmón, laringe, cavidad oral, vejiga…)

Policlínica Barcelona presenta un novedoso método para dejar de fumar con un 95% de éxito

En Policlínica Barcelona hemos puesto en marcha un novedoso tratamiento médico combinado de entre 10 semanas y 3 meses de duración con un índice de efectividad del 95% sobre aquellas personas que lo han seguido con nosotros.

Consiste en combinar a profesionales de neumología, psicología y nutrición para dar todas las herramientas necesarias al paciente y conseguir abandonar el tabaco.

El tratamiento se inicia con un estudio neumológico completo del paciente, en el que la neumóloga de Policlínica Barcelona, Dra. Rosa Luz (Núm. Colegiado 48.800) comprueba el estado pulmonar de la persona y lo compara con los estudios psicológicos de motivación y dependencia (TEST DE FAGERSTRÖM Y EL TEST DE RICHMOND), realizados previamente y elaborados por la Psicóloga clínica de nuestro centro, la Dra. Teresa Torruella (Núm. Colegiado 1.126). A partir de aquí, ambas doctoras determinarán el camino más fácil y asumible que el paciente debe seguir para superar su dependencia al tabaco.

Semanalmente durante el primer mes y quincenalmente durante las siguientes semanas, el paciente debe acudir a visitar a ambas doctoras, las cuales le realizarán pruebas, comprobarán su estado de ansiedad y modificarán o no el tratamiento hasta conseguir eliminar por completo su adicción.

Paralelamente, la Nutricionista de Policlínica Barcelona realizará al paciente un estudio nutricional, con seguimiento y dieta personalizada, para evitar que éste engorde o cambie de hábitos alimenticios a causa del proceso de deshabituación tabáquica.

En Policlínica Barcelona contamos con 2 vertientes de este tratamiento. En función de estado de dependencia, de si existen o no recaídas anteriores y de la fuerza de voluntad de cada uno, debe elegirse una u otra:

1. Tratamiento médico combinado para dejar de fumar BÁSICO: Combina tratamiento neumológico + dietético + estudios neumológico y psicológico.

Indicado para personas que nunca han intentado dejar de fumar, están concienciados de dejar el hábito y no son excesivamente dependientes.

2. Tratamiento médico combinado para dejar de fumar COMPLETO: Combina tratamiento neumológico + tratamiento psicológico + dietético + estudios neumológico y psicológico.

Está especialmente indicado para personas que ya han intentado dejar de fumar en varias ocasiones pero, o bien han experimentado recaídas, o bien no han sido capaces de soportar la ansiedad derivada de la ausencia de nicotina.

El éxito del tratamiento:

Hay que tener en cuenta que lo que puede ser válido para un fumador puede no serlo para otro. La clave de éxito del tratamiento es la realización de un programa personalizado y dirigido según antecedentes personales, historia tabáquica y personalidad del paciente, con tratamiento farmacológico y apoyo psicológico.

¿Qué beneficios tiene dejar de fumar?

Veinte minutos después del último cigarrillo:

  • La presión arterial baja a su nivel normal.
  • La frecuencia cardiaca desciende a valores normales.
  • La temperatura de las manos y los pies aumenta hasta valores normales.

Pasadas 8 horas:

  • La concentración de monóxido de carbono en sangre baja a su nivel normal.
  • La concentración de oxígeno en la sangre se normaliza.

A las 24 horas:

  • Disminuye el riesgo de sufrir un infarto cardíaco.

48 horas después de dejar de fumar:

  • Las terminaciones nerviosas se acostumbran a la ausencia de nicotina.
  • Aumenta la agudeza del olfato y el gusto.

De 2 a 3 semanas:

  •  Mejora la circulación.
  •  La función pulmonar aumenta hasta un 30%.
  • Caminar se vuelve más fácil.

De 1 a 9 meses después de dejar de fumar:

  • Disminuye la tos, la congestión nasal, la fatiga y la sensación de ahogo.
  • Vuelven a crecer los cilios en los pulmones, lo que mejora la capacidad para limpiar el pulmón y disminuyen las infecciones.

1 año después:

  • El riesgo de padecer insuficiencia coronaria es 50% menor que el de un fumador.

5 años después de dejar de fumar:

  • El riesgo de morir de enfermedad cardiaca es igual al de los no fumadores.
  • El riesgo de morir por enfermedad pulmonar disminuye a la mitad.

10 años después:

  • El riesgo de morir de cáncer de pulmón es similar al de los no fumadores.

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